28 marzo 2010

Ídolo no se nace … se hace

ARGENTINO B - BOCA RG 2 vs INDEPENDIENTE 1
Boca RG venció por dos a uno a Independiente de Neuquén y de esta manera comienza a asegurar su permanecía en la categoría. Tulio Etchemaite y Cristian Espinoza marcaron para el Xeneize mientras que Henry Sáez había empatado parcialmente para el “Diablo” neuquino. Merecido reconocimiento del hincha local en una cerrada ovación para Cristian Espinoza que en cada presentación asegura una entrega y una garra que contagia hasta las piedras. Nunca más cierto que Ídolo no se nace… se hace.
Texto: Alfredo Galvez. Fotos: La Quimera

El Xeneize vuelve a casa después de una peregrinación de veintiún días por tierras patagónicas en donde tuvo de todo… Dura derrota ante Roca en el arranque. Excelente y justificado triunfo ante Madryn y derrota casi, casi, inmerecida en Bariloche. Hoy Boca RG tiene la chance ante Independiente de volver al triunfo en casa, y Don Gambini lo sabe. La “Mufa” de los “ochos” por lesiones, hacen que Don Mario acuda de vuelta a Magnago en defensa. De esta manera sube a Fernández hasta la mitad de cancha y hace un enroque con Ceballos, para mandar a Lucas por derecha. Ajustados estos detalles el local tiene a Eduardo Martínez en la valla. Germán Cabral marcando por derecha. Cristian Espinoza y Jorge Olguín los centrales y el ya mencionado Víctor Magnago por izquierda, componen el cuarteto defensivo. Lucas Ceballos en mitad de cancha y por andarivel derecho. El “Wicha” Del Río y Diego Sandoval como doble cinco van acompañados por Leandro Fernández por izquierda. Arriba aparecen Tulio Etchemaite y Miguel Ángel Sequeira. Los dirigidos por Roger Morales saltan al Defensores del Carmen con Nico Peralta en el arco. Víctor Manchafico, Fernando Pirota, Javier Ramos y Facundo Salinas son los cuatro del fondo. Nicolás Finessi por derecha en el medio juego. Doble cinco para Denis Lisazo y Alejandro Monsalves mientras que por izquierda va el experimentado José Ancatén. Arriba y con intenciones goleadoras apuestan por Henry Sáez y Adrián Kees.

El Bonaerense Juan Ignacio Bruno, pasadas las cuatro de la tarde, daba el ok para el comienzo del partido. Con el pitazo mismo, Independiente movía sus fichas al campo de Boca. Ancatén se animaba como punta por izquierda y de esta manera le impedía a Cabral que comenzara a proyectarse. Kees se mostraba inquieto yendo de derecha a izquierda y de izquierda a derecha intentando arrastrar marcas para dejar espacios a las subidas de Monsalves y Finessi. Firme y preciso en el toque y la pausa Lisazo intentaba jugar unos más arriba del círculo central, por lo que Boca no encontraba en los primeros minutos salida clara, es más le costó casi cinco minutos poner sus hombres en campo rival. Martínez en ese lapso, sacó por arriba del horizontal una pelota de gol y descolgaba sendo tiros de esquinas promovidos por el diablo visitante. De ahí en más comenzó Boca a proponer lo suyo. Con un Sandoval, permítame marcarlo, “distinto” tal vez y simplemente a mi gusto personal, más cerca de “Aquel” Sandoval del Argentino “C”, que no solo proyectaba marca, sino que además era receptor y generador de juego desde la zona media. Pedía, tocaba e iba a buscar, se ofrecía como receptor siempre y encontraba en Del Río, esta tarde, a un “socio” perfecto. Con estos hombres comenzó Boca a dar vuelta el partido. Las salidas por derecha tanto para Cabral o Ceballos, o la búsqueda de Fernández por izquierda, dibujando algunas veces a “Lea” como un punta, permitían a Etchemaite y Sequeira ir arrimando hacia el arco defendido por Peralta. Desborde de Ceballos y centro atrás, desborde de Sequeira y un nuevo centro al corazón del área, no encontraban en ambos casos quien definiera en el gol.
El ataque por derecha parecía ser lo más apetecible y rendidor. Sobre los veintisiete por ese sector tocan Sandoval, Del Río, Cabral, Ceballos y Sequeira, el toque de Miguel busca a Etchemaite, el “taco” al borde del área mayor de Tulio no se hace esperar para devolverla y tampoco se hace esperar el remate casi recto de Miguel Ángel que sorprende, pero no vence la resistencia de Peralta. Pero Nico da rebote y Etchemaite atento a todo el juego, captura el rebote y de derecha con tiro cruzado manda la “caprichosa” al fondo de la red. Con resultado en su favor, Boca no fue por más, por el contrario cedió un poco el juego al rival y este lo aprovechó. Un puñado de minutos para llegar a los treinta y uno y generar un tiro libre a favor del albirojo neuquino. El tiro levemente inclinado por derecha de su ataque queda a disposición de un zurdo, a no menos de veintiocho metros. El disparo de Sáez encuentra el desvío de una cabeza Xeneize, simplemente para desviarla contra su voluntad, descolocar a Martínez y mandarla al fondo de la red, para decir que Independiente empataba el partido.
“A remarla de vuelta”, pareció ser la consigna de Boca, que nuevamente se puso en campo rival. La infracción en ataque y por derecha no se hizo esperar y sobre los treinta y siete, la zurda de Leandro Fernández desde tres cuartos en campo de Independiente y desde la derecha, partía en busca de los más altos que ya comienzan a esbozar su salto dentro del área menor. Se eleva Olguín en busca de la redonda, pero la caprichosa esta vez “elije” con quien coquetear y en esa elección Espinoza es el destinatario, Cristian se eleva en el aire y su cabeza desde el cielo busca tierra, porque el frentazo va desde arriba hacia abajo para dejar vencido a Peralta y poner la justicia de un dos a uno que premiaba provisoriamente al mejor equipo en cancha, pero sobre todo premiaba al mejor jugador de los últimos ocho partidos a CRISTIAN ESPINOZA. Con solo uno de descuento el Sr. Bruno, pitaba y ordenaba camarines para el descanso. Pero algunos aprovecharon el momento para “Chamullarse” de rival a rival y los “manotazos” y empujones no pasaron a mayores, dejando en claro que la complementaria, quizás habría pase de “facturas”. La tarde fresca de Gallegos, permitía solo la chance de estirar las piernas, pitar un “faso” y calcular un poco el número de gente hoy presente en el “Nido de las Águilas”. Malo yo, en esto de sacar números, me quedaba con la imagen de “Los de siempre”, la hinchada que con su colorido y su incesante cántico, le da el punto justo al folclore futbolero. No solo no dejó nunca de alentar hoy.


Cristian Espinoza. El mejor de la cancha.

Lo ha hecho siempre, si bien alguna vez en otros partidos, pidió a sus jugadores “Más actitud”, siempre ha estado, en las buenas y en las malas. Y hoy reconoce que la actitud de Boca es otra…es buena.
La complementaria, ponía como era de esperar, a Independiente unos metros más arriba. Encontraba en Manchafico, el hombre idóneo para proyectarse por derecha, y las subidas de Víctor, comenzaba a inquietar, porque cuando ganaba las espaldas de Fernández, se ofrecía en el “dos uno” que le pintaban a Magnago. Olguín entonces pasaba a ser el “Guarda espalda” preciso y criterioso que necesitaba como apoyo el número tres Xeneize. Poco tiempo transcurrido, para que una pelota a disputar entre Sandoval y Finessi, encuentre a los dos “rodando” por el piso, en lo que era una jugada común, pero Nicolás no se conforma con eso, y golpea sin pelota y con “mala leche” a Diego. Es raro ver a un asistente comprometerse en una jugada, a no menos de veinte metros de su posición, pero el hombre se la juega y lo visto por muchos, es comentario al oído hacia Don Bruno, que inmediatamente al escuchar el susurro de “El Diez” manotea su acrílico rojo y se lo muestra a domicilio a Finessi. En banda y en “patota” todo Independiente arremete contra el asistente, pero lo hecho, hecho está y no es culpa de Don Andrés Sánchez, que solo ha cumplido con su función. Echale la culpa a Finessi, que actuó para que lo expulsen. De ahí en más Boca a medida que fueron pasando los minutos, comenzó a asegurar la pelota, con pases cortos, precisos que partían desde el fondo y se gestaban en la zona media, pero ya Etchemaite y Sequeira no incursionaban cerca del área de Peralta. Salvo alguna esporádica que tuvo primero Sequeira y luego Tulio pero en ambos casos Peralta les ahogó el grito de gol., Boca se plantó más de contra ante el lógico adelantamiento del rival. Por lo que Cabral comenzó a desprenderse por derecha y Fernández por izquierda. Si bien el resultado era apretado, daba especialmente para que cada “bocha” que tocaba Espinoza, levantara los elogios de la gente. El pitazo de Juan Ignacio Bruno, sacaban una sonrisa a Gambini y sus muchachos. Boca volvía a casa y nada mejor que volver a la senda del triunfo ante tu público. Por mitad de cancha, Espinoza hablaba en una radio y ya lo esperaba otra. Fue el ultimo en retirarse, y el público esperó ese momento para brindarle una cerrada ovación, tan justa como merecida. Hoy el hincha lo consagró ídolo, porque Ídolo no se nace ... se hace